DATA: BIG, SMALL & SMART

Data

Más del 80% de los datos han sido creados en los dos últimos años. Su valor real no se encuentra en el volumen de datos, sino en lo que podemos hacer con ellos. La acción básica y fundamental es, por lo tanto, su análisis.

Ya no son imprescindibles grandes superordenadores para realizar análisis, ya que la tecnología y su avance lo permite: el cloud, el IoT, las redes sociales y la mejora de la velocidad de la red.

Recientemente, Facebook y Microsoft anunciaron  que realizarán una inversión para tender un cable submarino entre Estados Unidos y Europa con el objeto de mejorar el ancho de banda. Google tiene planes para hacer lo mismo con otros cables submarinos desde Estados Unidos a Sudamérica y Asia.

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Mayor velocidad, mayor capacidad. Todo se traduce en una mejor conectividad. Estas grandes tecnológicas están asegurando y preservando la generación de datos con una mejor infraestructura tecnológica y un mejor servicio. Preservando las cantidades inmensas de datos que fluyen y, lo más importante, descubriendo datos nuevos.

Muchas tecnológicas, como Amazon o Facebook, manejan ingentes cantidades de datos, de tal manera que son capaces de pronosticar cuál es el siguiente libro que te vas a comprar o cuándo te vas a casar. Esto, traducido para las empresas que fabrican productos significa la gran ventaja competitiva.

Pero si las grandes tecnológica están desarrollando las infraestructuras para las iCloud y la mejora del ancho de banda, está previsto que el crecimiento de datos sea exponencial. Y así será.
Small y Smart

¿Cómo se van a aprovechar de ellos las empresas? Depende de qué tipo sean. No es lo mismo una industrial que una retail.

En cualquier caso, todas ellas han de tener la misma hoja de ruta para manejar esa oleada de datos que se nos avecina de tal manera que se vea reflejado en los resultados de la compañía.

Las empresas más eficientes toman sus decisiones basadas en información que proviene de los datos. Ni en la experiencia ni en las opiniones, en información basada en datos.

Pero hay una realidad: pocas empresas disponen de los recursos necesarios para obtener datos continuamente.

Por tanto, hay que seleccionar de ese mar de datos los que que respondan a nuestros objetivos como empresa y así pasamos del BIG al SMALL.

Ese SMALL, tiene dos vertientes:

Los datos específicos dentro de ese océano que nos servirán para responder a nuestros objetivos y los datos que se encuentran directamente a pie de calle, basados en la observación y a los que el diga data no puede llegar.

Y finalmente, dando un paso más para responder de manera eficiente a las preguntas de nuestros objetivos empresariales, tenemos que definir dentro de esos tipos de datos seleccionados cuáles responden a nuestros targets de la mejor manera.

Los datos los podemos agrupar entre estructurados y no estructurados. Los estructurados responden a datos actuales de las empresas en base de datos tradicionales y los no estructurados asociados a las imágenes, videos y redes sociales. El 75% de la información más valiosa para le empresa se genera en los datos no estructurados. A esto se le puede llamar SMART data.

Pero para poder obtener información estratégica y útil, debemos analizar esos datos seleccionados. En el mercado hay muchas herramientas orientadas a analizar los datos en función de su tipología, de tal manera que nos aporte una serie de patrones que reviertan en un doble resultado, tanto para la empresa (ventajas competitivas y mejores resultados) como para los clientes (un valor añadido por sus “datos”).

Conclusión

Los datos y la tecnología están transformando nuestra sociedad, las empresas y, en definitiva, nuestras vidas. Así como los datos tienen una vida útil, nuestras empresas o nuestra propia sociedad puede tenerla también si no se suma a esta transformación.

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