CIBER RENACIMIENTO Y AUTOMATIZACIÓN POR CHRISTIAN MANRIQUE

En este nuevo post de Christian Manrique se explican las etapas por las que pasará la automatización a corto, medio y largo plazo sin representar una amenaza.

“La simplicidad es la máxima sofisticación”. Cuando Leonardo Da Vinci (1452-1519) en plena era del Renacimiento diseñó e intentó materializar alguna de sus invenciones como la bicicleta o alguno de sus ingenios voladores se puso siempre manos a la obra bajo esa idea. Según Christian Manrique, lo que quizás nunca imaginó fue que esas máquinas, la tecnología, la inteligencia competitiva, sustituirían a millones de personas en sus puestos de trabajo y no sólo en empleos manuales de baja cualificación. Se tata pues de una nueva era, de un ciber Renacimiento de la automatización.

Este avance exponencial de la tecnología (IA, robótica, Deep learning, machine learning) genera una automatización superior que abarca también a las competencias cognitivas. Tal y como expone Chrisitan Manrique, aparece un nuevo fenómeno, una automatización inteligente, muy distinta a las anteriores. Transformará economías, empresas y sociedades. Y, por ende, los modelos de negocio también se verán afectados.

En definitiva, la temida destrucción del empleo no puede afrontarse como un drama, sino como una realidad. Con las medidas adecuadas se puede convertir en oportunidad. Ocurrió en el Renacimiento y durante la Revolución Industrial.

Magnitud de la automatización inteligente

La automatización, por lo tanto, como señala Christian Manrique, no es un fenómeno nuevo, y es global, pero se segmentará por regiones y economías y por sectores y actividades.

El presidente de los Estados Unidos Lyndon B. Johson en 1966 y, recientemente el presidente Barak Obama en 2016, ya realizaron estudios de lo que supondría el impacto de la tecnología en la economía.

En un principio, la mayoría de los trabajos en riesgo se corresponden con actividades físicas en entornos ordenados y previsibles. También, añade Christian Manrique, se verán afectadas las actividades de recopilación y procesamiento de datos, tales como las industrias manufactureras y los call centers. En éstos los trabajos repetitivos y automáticos serán los primeros en ser reemplazados. A la hora de desarrollar estas actividades la mente humana supone una desventaja para procesar millones de datos.

El riesgo también va en otra dirección, ya que puede afectar a trabajos de mayor cualificación, como los que se dan en los sectores de la medicina y la salud. En esos ámbitos, explica Christian Manrique, los ordenadores podrán dar un diagnóstico a los pacientes y recetar. Del mismo modo, en el sector del transporte, los vehículos sin conductor ganarán terreno, en el financiero habrá herramientas tecnológicas que nos podrán recomendar inversiones y en los medios de información se generarán productos informativos de manera inteligente. Es decir, la automatización llegará a un nivel cognitivo.

Cuatro factores

La velocidad y magnitud de la automatización vendrán determinados por cuatro factores. Por un lado, habrá que tener en cuenta la viabilidad técnica y económica para el diseño e implementación de la tecnología. Así mismo, deberá existir un mercado. Tendrá que ser rentable para las empresas (por debajo de los costos salariales). Además, deberá contar con normativas adecuadas y aceptación social.

Para Christian Manrique el éxito de la adopción de la automatización dependerá del cumplimiento de todos y cada uno de esos factores. Y el ritmo será antes de lo que pensamos por el crecimiento exponencial tecnológico.

A corto y medio plazo el mix entre máquina y ser humano será una realidad, dado que la IA todavía no está tan avanzada para sustituir al factor humano y para alcanzar los crecimientos económicos previstos necesitarán de su combinación. La baja tasa de natalidad y la tendencia al envejecimiento en algunas economías tanto avanzadas como emergentes afianzan esa solución. Eso sí, habrá un cambio del tipo de trabajo como ya existió en las anteriores revoluciones industriales.

A nivel de economías, el mayor potencial de automatización se centra en países con mayor población y salarios altos (y si la población tiene tendencia al envejecimiento más aún todavía). Y se implantará primero en las economías avanzadas que en las emergentes por los costes salariales.

Ventajas competitivas

A nivel macro, tal y como subraya Christian Manrique, la automatización puede convertirse en un catalizador para impulsar el crecimiento económico del PIB. Pero por sí sola no será suficiente y deberá ir acompañado de medidas que fomenten la inversión y la innovación.

A nivel micro, las empresas pueden obtener ventajas competitivas mejorando la productividad y calidad. Es decir, menos errores y más velocidad. Se abren las oportunidades de entrar en otros mercados, aunque surgirá por otro lado más competencia.

Cada vez serán más capaces de realizar competencias cognitivas, emitiendo juicios o sintiendo sensaciones o conduciendo vehículos, pero las personas seguirán siendo necesarias como fuerza laboral junto a las máquinas para conseguir los grados de productividad necesarios para el crecimiento.

Las medidas a tomar por los distintos actores serían las siguientes:

  • Sector privado: cambio de los modelos de negocio, reformación y reubicación de la mano de obra y alianzas con universidades y sector público.
  • Sector público: fomento de la inversión, fomento de la innovación, reformación de los trabajadores, reforma del sistema educativo (mejora de las habilidades STEM) y reubicación de la mano de obra desplazada.
  • Fuerza laboral: reformación y reinvención. Deben adquirir nuevos atributos tales como la agilidad, la resiliencia y la flexibilidad. La creatividad y el pensamiento crítico serán pilares básicos.

 Conclusiones

Se pueden reseñar los siguientes puntos, aunque la clave estará en las capacidades de las fuerzas vivas de prepararse y planificar lo que ya es una realidad, de tal manera que se vea como una ventaja en lugar de como una amenaza:

  • Todas las profesiones, cualificadas o no, tienen un riesgo de automatización.
  • A corto y medio plazo la combinación entre máquina y ser humano será un hecho, dado que la super inteligencia se mantiene todavía en el campo de la ciencia ficción y para responder a los futuros crecimientos serán necesario ambas fuerzas.
  • La automatización representa una oportunidad para el crecimiento de la economía mundial y contrarrestar las tendencias demográficas de envejecimiento y bajas tasas de natalidad.
  • Conforme la automatización avance, las personas irán desarrollando inventado nuevos trabajos con menos horas efectivas, y las empresas deberán de generar nuevos modelos de negocio para ser competitivos.
  • Todas las empresas para tener ventajas competitivas se deberán automatizar: primero lo estamos viendo con las tecnológicas y luego vendrán las de los sectores tradicionales.
  • La competitividad será por regiones no por países, que abracaran menos de una economía o más de una economía.

A largo plazo, y si la tecnología lo permite, quizás nos dediquemos a la cultura del ocio. Quizás “il dolce fare niente” no quede tan lejos. La sociedad tendría entonces que gestionar un nuevo fenómeno tremendamente simple, pero a la vez altamente sofisticado.

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