LAS 7 CUALIDADES DEL LÍDER DEL SXXI Christian Manrique

 

No es un tema nuevo. El liderazgo ha sido uno de los aspectos más analizados a lo largo de los siglos, desde diferentes disciplinas teóricas, científicas y humanísticas, y a partir de su aplicación a la práctica totalidad de los ámbitos de la sociedad.

Padres de la filosofía occidental, como Platón en La República y Plutarco en Vidas, se preguntaron por las cualidades que determinaban la capacidad de liderazgo.

En el campo de las ciencias sociales, fue el pionero de la sociología moderna, Max Weber, quien estableció las tres categorías puras del liderazgo, señalando la diferencia entre el líder carismático (el que es capaz de aglutinar a seguidores a través de variables emocionales), el tradicional (derivado de su pertenencia a una élite) y el legítimo (asentado sobre la capacidad otorgada por las normas legales).

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INNOVACIÓN PARA LA COMPETITIVIDAD Christian Manrique

Debido a los continuos cambios que se producen en el mundo, la innovación que fomenta la creatividad se erige como base para el crecimiento económico. Es de este modo como se genera valor agregado y ventajas competitivas dentro de las estrategias de la compañías, que trabajan por alcanzar los objetivos definidos en su modelo de negocio.

Por lo tanto, las compañías que inviertan en innovación estarán mejor preparadas para afrontar con mayor firmeza estos tiempos de incertidumbre.

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LA CUARTA REVOLUCION INDUSTRIAL Christian Manrique

En esta era del conocimiento, el avance de la tecnología y el desarrollo digital es imparable. Su avance se va a caracterizar por continuo crecimiento y un ritmo de cambios muy rápidos, con el objetivo de prosperar y mejorar los niveles de vida a través de servicios y productos de alto valor añadido.

La nueva revolución industrial va a producir grandes impactos y cambios en el plano social, económico e industrial, tanto para las empresas como para las administraciones y ciudadanos. Será inevitable replantearse cómo se hacen las cosas y buscar nuevos modelos de negocio y nuevas claves para el sistema productivo.

Será una época definida por la continua transformación

la cuarta revolución

Oportunidades y desafíos

Los ciudadanos se convertirán en protagonistas absolutos. Será la gente la que determinará aún más las tendencias de producción y consumo con su poder digital. Su relación laboral con las empresas también cambiará, incluso dará un vuelco, al pasar a ser el talento el que elija la empresa en la que quiere estar. En la expansión y consolidación de esta tendencia, el sistema educativo será aún más determinante.

Las empresas, por su parte, han de buscar nuevos modelos de negocio que se adapten a la nueva era donde, además de cuidar el talento, tendrán que hacer un fuerte hincapié en la personalización  de los productos, los servicios y la tecnología. Si quieren entrar en los nuevos mercados tendrán que estar en una innovación constante para prosperar y dar respuesta al nuevo paradigma, además de invertir en I+D de manera constante, sólida y sostenida.

Finalmente, las administraciones deben impulsar la innovación mediante un buen sistema educativo para la generación y creación de talento, incentivar la investigación y propiciar un marco normativo atractivo y fácil para obtención de financiación.

Formación continua

En esta era de una nueva revolución industrial cabe plantearse una pregunta, ¿aumentará el desempleo mundial?

La tecnología (los dispositivos móviles, el Big Data, la nube, IoT, las Impresoras 3D y 4D, los drones y la robótica) y el desarrollo digital (redes sociales e internet que definen una nueva forma de relacionarse entre las personas) va provocar varios impactos que dan origen a la nueva revolución industrial. Veamos algunos ejemplos:

El impacto sobre el sistema educativo: implicará el desarrollo de una nueva metodología para el aprendizaje, que fomente la creatividad. Los roles de las escuelas y los profesores cambiarán, pero no desaparecerán (ver el post Innovación Tecnológica en Formación y Educación).

El impacto sobre el sistema empresarial: el uso de la robótica y la impresoras 3D y 4D  irá desplazando progresivamente a la mano de obra especializada basada en los métodos tradicionales de producción y fabricación, de tal modo que las profesiones futuras en estas áreas tendrán una componente clara en IT (Tecnología de la Información) y en el desarrollo de software y de sistemas ciber físicos (CPS).

the robot armies

El impacto sobre el sistema de salud: se implantarán computadoras capaces de procesar mayor información y con mayor rapidez a lo hora de diagnosticar. Ello no quiere decir que dejen de existir lo médicos, si no que contarán necesariamente con herramientas fundamentales para la toma de decisiones.

El impacto sobre los medios de comunicación: ¿serán las máquinas capaces de redactar noticias? La respuesta es sí, aunque realizar un artículo de opinión o un reportaje analítico seguirá siendo otra cosa. Es decir, la labor profesional se adaptará a las realidades de los avances tecnológicos.

El impacto sobre los transportes: los coches, los trenes y los aviones serán capaces de circular sin conductores o pilotos. Los puestos de trabajo tendrán que reinventarse hacia el área de servicios, IT y CPS.

Si analizamos la evolución de las sucesivas revoluciones industriales vemos cómo, a lo largo de la historia, el impacto de dichas revoluciones ha ido desplazando la fuerza de la mano de obra, adaptando sus labores, como es el caso del paso del campo a la industria. Pero esta cuarta revolución conlleva una transformación que va más allá, basada en que los nuevos puestos de trabajo requerirán otras habilidades bajo el ámbito creativo y tecnológico, obtenidas mediante una nuevo proceso de formación y educación que lo alimente y que inculque una mentalidad abierta.

Pasaremos a un escenario donde el trabajo será menos intensivo y más relacionado con la economía del conocimiento. Y para ello tenemos que tener capacidad de adaptación a los cambios y estar en formación continua.

Todo indica que un escenario híbrido entre la tecnología y el factor humano adaptado a la nueva realidad sería el equilibrio más estable y realista en muchas de las áreas mencionadas, siempre con el denominador común de la formación continua.